EL ROMERAL: Cerro sus ojos en su último suspiro mientras se oía...

Cerro sus ojos en su último suspiro mientras se oía el susurro de los trigales al golpear con el viento Silencio ahora! Solo silencio que ya terminó el tormento.
Y nos dejó solos en la más triste de las ausencias con los rostros demacrados por su triste pérdida. Nosotros hijos de sus carnes, criados a sus pechos y desamparados ahora a nuestra suerte. Cual dolorosa pérdida la de una MADRE y que glorioso resulta el tenue recuerdo de su existencia. Madre tierra de El Romeral fuimos tantos los emigrados de tus entrañas a nuestros propios destinos que solo nos consuela el hecho de pisar tu suelo aunque sea muy de tarde en tarde. Madre tierra de EL Romeral bendita seas y acoge a tantos cuantos tuvimos que dejarte en el venturoso día de nuestro descanso eterno.