Ahora que está encima de la mesa el tema taurino, que menos que apoyar a los que se oponen a tan bárbaro espectáculo, mal llamado Fiesta Nacional. Lo que me gustaría saber es si también soys contrarios a otro no menos sangrante: el de la caza con escopeta de la perdiz y la liebre, tan extendida en aquellos lares. Hemos convertido nuestro término municipal (al igual que el resto de la comarca) en granja de perdices y liebres, dispuestas a placer para que tiradores de elite las fusilen cada temporada.Pocas especies más se pueden contemplar ya en nuestro paisaje. Y sin embargo, también perdices y liebres son seres vivos, tan vivos como el cazador que las sacrifica, a cientos cada temporada.¡Ay! del zorro o de la urraca que se le ocurra merodear por el territorio comanche: tendrá sus días contados con estos espigados deportistas del cañón, siempre vigilantes ante cualquier peligro que aceche a su patrimonio cárnico. En fin, para qué seguir, con la Iglesia hemos topado Sancho. Saludos a los romeraleños todos, incluso a los que cazan sin conocmiento de causa, en espera de que algún día se caigan del borrico, cual Saulo camino de Damasco.