Feliz 2007 a todos los romeraleños. Velaí que el año que viene nos venga Dios a ver (caso de que exista), o tengamos suerte, porque nos acompañen la salud, el trabajo, el amol y los buenos sentimientos, al pelcibil que El Romeral sigue vivo, con o sin Sigfredo, al que San Sebastián guarde muchos años, porque es el mejor carnicero del pueblo, aparte de sus coros y danzas, que tampoco son de desprecial, aunque a él le farte algo de voz, si bien le sobra voluntá para seguir luchando por lo que se tercie. De manera que informo al anterior que Sigfredo sigue vivo y colea, según creo.