Bienaventurados los mansos porque ellos heredarán la tierra y Bienaventurados los limpios de corazón porque de ellos es el reino de los cielos.
El buen creyente no debe mentir ni calumniar, Pues os dice Dios: no dirás falso testimonio ni mentirás. Mas el padre es santo y bueno y en su infinita misericordia al ser el herrar de humanos os recibirá siempre en su santa iglesia redimidos de su conversión para el perdón de los pecados. Amén.
El buen creyente no debe mentir ni calumniar, Pues os dice Dios: no dirás falso testimonio ni mentirás. Mas el padre es santo y bueno y en su infinita misericordia al ser el herrar de humanos os recibirá siempre en su santa iglesia redimidos de su conversión para el perdón de los pecados. Amén.