Ahora es el momento de contar un cuento titulado: LOS POETAS DE LA INCULTURA, pero que por ser muy largo relataremos en varios mensajes seguidos.
érase una vez que se era un grupo de poetas que se dedicaba a escribir poemas a medianoche pero que dada su timidez y su miedo como artistas a la crítica literaria que se les pudiera hacer, en vez de leerlos en público en el auditorio apropiado para ello los distribuían para darles publicidad a través de pesquisas anónimas en las penumbras de la madrugada. Sin duda una bonita historia con un gran trasfondo cultural. Pero tenían un problema. El problema era que sus versos no rimaban, por lo que era bien difícil que les pudiesen gustar al público. Lo que estos poetas ignoraban es que en el municipio donde ellos vivían, el merroral de la provincia de Tolondo, la gente no era tan sumamente inculta como ellos estimaban, y que sabían valorar bien sus poemas, a tal punto que si ellos los hubieran recitado de viva voz y en persona podrían haberles corregido sus rimas zafias y facilonas e incluso aplaudido los poquísimos versos que pudieran haber rimado bien, y enseñarles!!!, enseñarles a hacer bien las poesías. Que además juntos pueden hacerse grandes cosas y hubieran salido buenas obras literarias. Pero claro ellos prefirieron seguir echando por su boquita mas versos mal encajados.
Todo para el aburrimiento de los del merroral que ya no sabían que hacer para no tener que escuchar mas esos versos tan feos y tan mal hechos.
érase una vez que se era un grupo de poetas que se dedicaba a escribir poemas a medianoche pero que dada su timidez y su miedo como artistas a la crítica literaria que se les pudiera hacer, en vez de leerlos en público en el auditorio apropiado para ello los distribuían para darles publicidad a través de pesquisas anónimas en las penumbras de la madrugada. Sin duda una bonita historia con un gran trasfondo cultural. Pero tenían un problema. El problema era que sus versos no rimaban, por lo que era bien difícil que les pudiesen gustar al público. Lo que estos poetas ignoraban es que en el municipio donde ellos vivían, el merroral de la provincia de Tolondo, la gente no era tan sumamente inculta como ellos estimaban, y que sabían valorar bien sus poemas, a tal punto que si ellos los hubieran recitado de viva voz y en persona podrían haberles corregido sus rimas zafias y facilonas e incluso aplaudido los poquísimos versos que pudieran haber rimado bien, y enseñarles!!!, enseñarles a hacer bien las poesías. Que además juntos pueden hacerse grandes cosas y hubieran salido buenas obras literarias. Pero claro ellos prefirieron seguir echando por su boquita mas versos mal encajados.
Todo para el aburrimiento de los del merroral que ya no sabían que hacer para no tener que escuchar mas esos versos tan feos y tan mal hechos.