EL ROMERAL: Pues la tuya era lista, pero la mía era no , fijaté...

Pues la tuya era lista, pero la mía era no , fijaté tú que un año leyó una felicitación para las fiestas del colegio y la maestra le tuvo que decir lo que debía de pregonar. Y encima se le atascaba la lengua, debía ser con algún pelo de la cara, porque la pobre era algo barbuda.