En primer lugar empezaré diciendo que yo no soy de Víctor, ni de Amador, ni de Estela, yo soy de
Cuerva.
Evidentemente en mi
casa (como en todas) hay una ideología política, de la que se ha hablado, pero en la que no se ha aleccionado. Quizás por eso creo que puedo hablar con cierta objetividad (aunque siempre con matices, pues nada es completamente objetivo). Independientemente del partido político diré que leer la mayor parte de las opiniones, descalificaciones y burlas que aquí aparecen es bochornoso;
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