Mi querido Villamayor, tan sólo me dirijo a tí!!! Es tan duro leer y ver como dejan tus
calles en
ruinas... Como ahogan tus risas entre discusiones... Padre de todos nosotros... No llores... Seca las lágrimas y sonríe, demostrándo la belleza de tus calles, el sentir de tus
ermitas, la grandeza de tus gentes, el
juvenil aroma de tus
fiestas... No llores padre mío... Pues tus hijos se pelean y aunque muchos anden por malas sendas, todos sabemos que ha de ocurrir, pues son muchos por los que velas y
... (ver texto completo)