Hablemos de Dogma. Nuestra madre inmaculada resulta que fue concebida sin pecado. Es decir, no solamente nació sin el pecado original, no. María, en el momento de ser procreada, no hubo suciedad moral, ni mal de placer. Cuando el espermatozoide de su padre y el óvulo de su madre se unieron, ni atisbos de placeres ni orgasmos hubo. Que el placer para la
santa madre
iglesia es pecado. De tal forma que los católicos pecan cuando placenteramente usan lo que dios les dio para el disfrute de sus cuerpos.
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