Claro que estuvo, pero a lo que vino ya no te lo puedo decir, aunque me lo imagine. Yo todo lo veo (¿o es que lo dudabas?), no se me escapa casi nada de lo que pasa en la pedanía de Barcience (me refiero a Rielves, ya que se están invirtiendo los papeles, igual que cuando un amanerado se casa con una marimacho que se cambian los papeles de macho y hembra), es que, para que lo vamos a negar, tengo un mirador escepcional, desde donde lo controlo todo, no se me escapa nada, y lo que se me escapa me ... (ver texto completo)