Ruta sepuvedana-Ermita de San Frutos: salir de Sepúlveda por la carretera de Segovia, desviándose hacia Villar de Sobrepeña en el cruce situado a un kilómetro. La carretera discurre un tramo junto al cañón (se puede ver la confluencia del río Casillas con el Duratón), viéndose los cortados, el río Duratón, la vegetación de ribera y el meandro abandonado.

Después de pasar el pueblo de Villar, la carretera desciende hacia el valle del río San Juan (otro afluente del Duratón). En el cruce tomar el ... (ver texto completo)
Ermita de San Frutos Pajarero: situada en lo alto de una estrecha península rocosa, se accede a través de un estrecho puente del siglo XVIII, que salva una hendidura rocosa, que, según la tradición, fue hecha por el santo para salvar a un grupo de cristianos perseguidos por los musulmanes.
Cárcavas y cañones fluviales: desde Sepúlveda hasta la presa del embalse de Burgomillodo. La acción del río sobre las calizas ha dado lugar a numerosas cavernas, como las de Los Siete Altares, junto a la carretera que une Cantalejo con Villaseca (próximo a Villar de Sobrepeña), cuenta con varios altares construidos, al parecer, por los visigodos.
Descrpción del Parque

El parque Natural comprende el curso del río Duratón, desde Sepúlveda hasta la presa de Burgomillodo.
Son 25 kilómetros de recorrido en los que el río ha excavado las rocas calizas produciendo el encajonamiento entre paredes de más de 70 metros de altura, dibujando meandros.

Fauna: importante colonia de buitres leonados y una de las mayores zonas de cría de Europa.

Recursos turísticos: pinturas rupestres de la Edad del Bronce; puentes y calzadas romanas; pequeños santuarios ... (ver texto completo)
Hay una senda restringida: en esta época comienza en el Puente Talcano y va hasta el Puente de Villaseca, 24 km ida y vuelta. Para realizarlo a pie se necesita un máximo de 5 personas por grupo y, en bici, un máximo de tres por grupo. Los grupos tienen que pedir permiso a Medio Ambiente. Sólo se concederán permisos para un máximo de 75 personas por día.

En la última zona del parque, donde se permiten las embarcaciones sin motor, se restringe a un máximo de 2 personas por piragua o canoa, o bien ... (ver texto completo)
Localización: está situado al noreste de la provincia de Segovia. Se accede por la autovía E-05 desviándose en Boceguillas a la SG-233 hacia Sepúlveda. Desde Segovia capital por la no-110 hasta la E-05 y salida Boceguillas a Sepúlveda por SG-233. También, desde Cantalejo por la SG-232.
Superficie (Ha.): 5.037
Fauna: es un paraíso para las aves rapaces, con buitres leonados y alimoches. Conviven con halcones peregrinos, ratoneros y cernícalos.
La ermita de San Frutos


Ermita de San Frutos El más sencillo recorrido a pie por las Hoces del Duratón se inicia en la explanada de tierra donde termina el camino de Villaseca.

Desde allí hay que encaminarse en dirección al espolón rocoso, rodeado de precipicios, sobre el que se alza la ermita de San Frutos. Tras cruzar por un puente de piedra y una profunda grieta, llamada La Cuchillada, se asciende al antiguo cenobio benedictino.

Después de contemplar esta construcción románica del siglo ... (ver texto completo)
En los altos farallones rocosos anidan casi 250 parejas de buitres leonados, acompañadas de un buen número de alimoches, águilas reales y halcones peregrinos.

Los valores naturales de la zona están sazonados, como un valor añadido, tanto en el plano histórico como artístico, por la ermita románica de San Frutos, la cuevas con grabados de la Edad del Bronce y el conjunto arquitectónico de Sepúlveda. En esta localidad es obligado probar sus deliciosos asados.
Hoces del Río Duratón


El Parque Natural de las Hoces del río Duratón está situado en el noreste de Segovia, aguas abajo de la villa de Sepúlveda.


Masas forestales junto al río Duratón En esta zona, el río se ha encajado en un profundo cañón que, en algunos lugares, alcanza más de 100 metros de desnivel. Al interés y belleza del paisaje hay que añadir la gran riqueza arqueológica e histórica que encierra en su interior esta garganta.
Villar de Sobrepeña se encuentra a 9 Km. Al SO de Sepúlveda, a cuyo Ayuntamiento está agregado. Hasta el siglo XV se llamaba tan sólo El Villar, el sufijo de Sobrepeña le viene porque debió ser un barrio del despoblado de este nombre. En la actualidad tiene 45 habitantes. La zona comprende un área de la provincia de Segovia con una identidad característica en la que encontramos villas de reconocido nombre además de la propia Sepúlveda como Cuellar, Coca, Riaza, Pedraza, zonas deportivas muy populosas ... (ver texto completo)
RUBIA pedro luis silguero

En nuestra zona abundan los parajes que se siguen llamando “El Rubial”, como ocurre en El Arenal (Orejana). Se cultivaba antiguamente para teñir de rojo los paños, aunque también daba otros colores según los mordientes aplicados. Tuvo gran auge en los siglos XVIII Y XIX hasta que se vio desplazada por los tintes químicos. La sustancia colorante se encuentra en la raíz, sobre todo en las raíces viejas, por lo que se mantenía la planta en tierra unos 18 meses. Se arrancaba, ... (ver texto completo)
TINTORERAS
Pedro Luis Siguero Llorente

GUALDA

Esta planta tiñe de amarillo gualda. En nuestra zona se utilizaba para teñir de amarillo los manteos.
Damián García era el tintorero de Aldealcorvo, como también lo fue su padre y su abuelo, y nos contó que su padre, Juan, la usaba para ese fin. Echaba toda la planta en agua hirviendo, en calderas grandes, se tenía una o dos horas hirviendo y luego en el agua se metía la tela cuatro horas. Luego se dejaba enfriar la ropa y se lavaba para que ... (ver texto completo)
Lógicamente, los entierros de antaño eran bien diferentes a los de ahora. La costumbre de dar caridad a los pobres ese día (tradición que se denominaba “hospedanco”) consistía en repartir pan, vino y bacalao a los mendigos que por aquí pasaban, pero también a los forasteros que hubieran asistido a los actos. Y, además del riguroso luto, se colocaba encima de la sepultura un “bodigo” (una hogaza de pan).

¿Y cuánto tiempo ha pasado desde que se hacía todo esto? Poco tiempo, mucho menos de lo que ... (ver texto completo)
Las declaraciones amorosas tampoco eran como ahora. El mozo pedía un pañuelo a su amada. Si lograba tan ansiada prenda significaba que era correspondido. En los posteriores arreglos de boda participaban las familias de los dos contrayentes. Discutían mucho al principio, pero normalmente se llegaba a buen puerto. ¿Y que decir de las bodas de antes? ¡Eso sí que eran bodas! Tres días duraban normalmente. Y tenían sus curiosas costumbres, como la de que el novio tirara al gallo (tradición típicamente ... (ver texto completo)
Cuando el niño se convertía en mozuelo, sobre los 16 años, debía “pagar la entrada” en la cuadrilla de mozos. El acto tenía lugar en la taberna, con una cántara de vino de por medio. Las fiestas de los quintos eran de las mejores del lugar, especialmente la del día en que se tallaba a los que habrían de marcharse al servicio militar. A lo largo del año organizaban muchas jaranas. Todos recuerdan las enramadas a las mozas y las carreteras de circunvalación nocturnas, en las que cada mozo lanzaba un ... (ver texto completo)