El Preso no es presa fácil, a pesar de haber sido apresado.
Una vez de vuelta a la rutina cotidiana recuerdo, aunque me parecen muy lejanas, algunas cosillas de mi visita a Hontal:
Doy por buena la espantá de los Stones, ya que me permitió presenciar, que no escuchar, el pregón a cargo de tan insignes personajes, uno de los cuales debía de padecer de la misma dolencia que Jagger a juzgar por lo ininteligible de su verbo, aunque al final por obra y milagro (supongo que de la vitoreada), pudo articular
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