El joven agredido por el Guardia que no tuvo daños importantes, si declaró haber pasado mucho miedo ya que el Guardia llevaba un rifle SA 80 y emitió un gran rugido.
Lo llamativo de esta noticia es que este tipo de agentes de la seguridad se enfaden y tengan este reacción cuando se han convertido en uno de los atrayentes turísticos de esa zona.
La realidad es que el joven estudiante había estado un buen rato imitando el desfile de Guardia al mismo tiempo que sonreía para salir en el vídeo que estaba grabando su amiga Suzanne Cadosch.
El Guardia Real que atacó al turista estaba realizando su labores de vigilancia en torno al Palacio de St James, en Londres. El funcionario de seguridad, que normalmente no abandona su pose salvo para defender de un peligro a un miembro de la casa real, se acercó al joven, que se llama Nicolas Ibarra, y le golpeó en la cabeza al mismo tiempo que emitió un fuerte gruñido.
Al parecer también hay Guardias Reales en Londres a los que no les gusta que les imiten ni graben, o al menos, esta es la conclusión que sacamos después de ver el vídeo en el que un Guardia Real de St James golpeó a un joven colombiano después de que éste lo imitara mientras una compañera los grababa.
La paciencia siempre tiene un límite, y parece que le ha llegado el turno a la impasible Guardia Real británica.
Un Guardia Real de Londres golpea a un turista
“Mientras más observamos a estas criaturas, que tienen el cerebro del tamaño de una semilla de sésamo, más nos impresionamos”, expresó Srinivasan.

Será el cerebro de la abeja ¿casualidad o diseño?
“Si las entrenas para que vayan a la cuarta raya, irán a la cuarta raya. Pero su capacidad de contar parece llegar sólo hasta cuatro, no pueden contar más allá del cuatro”, agregó
“Descubrimos que si las entrenas para que vayan a la tercera raya, ellas seguirán yendo hasta la tercera raya”, dijo el investigador Mandyam Srinivasan.
¿Sabías que las abejas saben contar pero solo hasta el número cuatro?
Aunque algunas comunidades ya están utilizando colmenas y la reproducción del sonido de las abejas para disuadir a los elefantes, todavía no había sido usado en poblados amenazados por su invasión.
El estudio, publicado en la revista PLoS One, se utilizará en un programa para resolver los conflictos entre humanos y elefantes, puesto en marcha por la Universidad de Oxford y Save the Elephant.
Según Joseph Soltis, científico que trabajó en el proyecto, la existencia de esta alarma sugiere que los elefantes seguramente tienen todo un “lenguaje” para alertar de otras amenazas específicas.
Así, reproducir el sonido de abejas furiosas provoca la huida de los elefantes, y les hace emitir este sonido de alarma para advertir a la manada del posible ataque.