Deseo que estas sean unas
felices Pascuas para todos los hombres de buena voluntad. Los que mienten, los que perjudican a los demás a sabiendas, supongo que tendrán un peso en el corazán que no les dejará tener unas felices Pascuas. Esto es lo que pienso, no sé mentir aunque el tal Daniel diga lo contrario. Por cierto, espero que algún día me diga en qué parte de la carta he mentido. Bueno FELICES
FIESTAS y os esperamos en Nochevieja.
Merce.