Vindel, no por ser pequeño no tiene mucho más encanto. He ido muy poco, aún siendo mi
pueblo, pero si que lo nombro a mis
amistades, porque siempre dejas allí donde naces una semilla, y aunque viva en un sitio grande y con todas comodidades, siempre añoras no estar más cerca para visitarlo. Besos a todas las madres vindelanas.