Hubo que hacerle una cama y una mesa de operaciones adecuadas a su gordura, los cirujanos no pudieron operarle: las capas de grasa de su cuerpo impedían llegar a su estómago, que era seis veces más grande de lo normal
En 1912, con 56 años, ingresó en el hospital para ser operado de cálculos biliares
Para almorzar le servían una bandeja de almejas, otra de ostras, otro bife, una langosta, ensalada, pastel de fruta y casi una caja entera de bombones.