Durante Junio se produce el deshielo de las nieves de alta montaña, a partir de entonces disminuye el caudal de arroyos y ríos, que entran en régimen de estiaje.
Ello constituye una especie de barrido a cargo del viento o un fregado asociado a la lluvia.
A partir de entonces ya no queda mas esperanza de alivio térmico que el abaniqueo del viento del Norte o el refrescamiento pasajero de algún chubasco tormentoso.
En la segunda decena los termómetros se disparan hacia arriba alcanzando altos registros.
Así, pues, Junio es el mes de la claridad, como Diciembre es el mes de las sombras.
Va decreciendo la actividad de las masas de aire y los cambios atmosféricos son más espaciados y menos marcados.
En el mes de Junio se llega al solsticio de verano (hacía el día 21). Con ello suele estabilizarse el tiempo seco, soleado, encalmado y caluroso.