La mujer era considerada de segunda categoría, muy inferior al hombre, y su único papel era el de permanecer en el hogar, cuidando a los hijos y esperando a que volviera el esposo.
Tampoco tenían derecho a participar en la vida política, pública o social, y mucho menos a expresar sus ideas y opiniones. Tampoco a formarse.
Siempre está ligada a un hombre, su vida gira en torno al sexo masculino. La mujer es viuda, comprometida o casada, esposa o madre, y pasaba de las manos del padre a las del esposo, pero nunca tenía su propia independencia.
Si bien la mujer había comenzado a despuntar en la sociedad de la Antigua Roma, en la Edad Media vuelve a dar pasos atrás. La mujer es considerada como algo frágil y su conducta es reglada y pautada hasta el más mínimo detalle.
Edad Media
. Y aunque el matrimonio no acababa hasta que el marido decía la frase "tuas res tibi habete" (llévate tus cosas), la mujer tenía el derecho del divorcio siempre que lo quisiera.
La mujer ya va alcanzando algunos derechos en la antigua sociedad romana. Ya no eran tratadas como objetos -salvo las esclavas- y en el caso del matrimonio era un vínculo entre dos, a partes iguales, y al que ninguna mujer podía o debía acceder de forma obligada.
Roma
Únicamente servía para el matrimonio y lógicamente a la mujer se le tenía denegado el divorcio. Ni que decir que la mujer no podía serle infiel al marido, algo que al revés si podía ser.
Las mujeres atenienses no tenían ningún derecho, ni políticos ni sociales ni jurídicos. Era considerada en términos legales como una menor que siempre debía estar bajo el cargo de alguien.
Sin ningún derecho en Grecia
En cuanto a sus principales tareas, tanto las mujeres de la realeza como las esclavas coincidían en ellas: permanecer en casa tejiendo, buscar agua, moler y recoger el grano o bien preparar los baños.
La sociedad clásica griega era una sociedad muy patriarcal donde la mujer poco o nada tenía que hacer. Dentro de la organización social de la ciudad existían dos claros grupos: el de los ciudadanos y el de los hombres, que lógicamente excluía a las mujeres. Por tanto la mujer no era considerada ni ciudadana.