Naturalmente, no se trataba de atacar a los ocupantes ilegales del Congreso, sino de desarmar a su cabecilla con la presión dialéctica de un superior y, si fuera preciso, por la fuerza.
Gabeiras le dijo que lo del Rey era absolutamente falso. Y saltándose el cauce reglamentario, ordena al mando de Interior, con matiz de ruego, que vuelva a hablar con Tejero y le convenza o lo reduzca.
No era el canal reglamentario. Los policías uniformados dependían del Ministerio del Interior. Pero quizá por su condición de coronel decidió llamar a su máximo mando castrense.
Confusión, palidez en su rostro y determinación de hablar personalmente con Tejero, quien le confirma la versión del comandante y a requerimiento de que muestre esas órdenes responde que son verbales.
El comandante Campdepadró le informó de que ha hablado con el jefe de los asaltantes, quien le ha asegurado obedecer órdenes del Rey y del teniente general Milans del Bosch.
Entonces coronel jefe de la Policía Nacional, Alcalá-Galiano llegó al filo de las siete de la tarde del 23 de febrero de 1981 al hotel Palace de Madrid, donde se establecería la coordinación del mando contra los golpistas que, encabezados por el teniente coronel Tejero, habían tomado el Congreso de los Diputados.
La relación con Albares y parte de sus gentes fue grande y continuada. Parte de sus propiedades o de su familia, en especial la Fabrica de Aceite, solía supervisarlas. Se le llamaba el "capitán", graduación que tenía cuando más visitaba Albares.
Aunque tengo bastante documentación algo desordenada y con falta de algunos datos, quiero poner algo sobre D. Félix Alcalá Galiano Pérez, sobrino del último Alcalá Galiano que temporalmente vivió en su casa de la plaza. Hoy vendida.
Vida, ¿qué puedo yo darte
A mi Dios, que vive en mi,
Si no es el perderte a ti,
Para merecer ganarte?
Quiero muriendo alcanzarte,
Pues tanto a mi amado quiero, ... (ver texto completo)
Mira que el amor es fuerte;
Vida no me seas molesta,
Mira que sólo te resta,
Para ganarte, perderte;
Venga ya la dulce muerte,
El morir venga ligero ... (ver texto completo)
Esta divina prisión,
Del amor con que yo vivo,
Ha hecho a Dios mi cautivo,
Y libre mi corazón;
Y causa en mí tal pasión
Ver a Dios mi prisionero, ... (ver texto completo)