Buenas noches a tod@s, aunque mucho me temo que habeís volado ya.
Uno de las pelicilas era una versión editada y recortada del famoso corto animado de Disney “La caravana de Mickey”, que en su versión CinExin comenzaba cuando Mickey está preparando el desayuno y llegaba hasta el momento en que la caravana se desenganchaba y se iba directa a la vía del tren… y ahí terminaba.
Esa es la cinta que me hizo ver una y otra vez.
Tan solo aquellos que fueron niños en la misma época que yo pueden conocer la magia que suponía encerrarte en tu habitación a oscuras y encender tu cinexin con sus películas de 1 minuto de duración, cuya velocidad podías controlar con la manivela, a cámara lenta, rápida e incluso congelar la imagen.
Mi hermano tenía uno. El año que se lo trajeron los Reyes me hizo levantarme a las 5 de la noche y me tuvo hasta que amaneció poniendome las dos películas que tenía.
Cuántas veces dudamos de nuestro propio valor, de que realmente MERECEMOS MAS y que PODEMOS CONSEGUIRLO si nos lo proponemos? Claro que el mero propósito no alcanza... se requiere de la ACCIÓN para lograr los beneficios. Yo sé que se puede y que existen innumerables caminos para conseguirlo.
- Toma, guárdalo para que te recuerdes de esto cuando te sientas mal... pero me debes un billete NUEVO de 50 dólares para poder usar con el próximo amigo que lo necesite!
Alfredo se quedó mirando a Marisa sin decir palabra alguna mientras el impacto del mensaje penetraba profundamente en su cerebro.
Marisa puso el arrugado billete de su lado en la mesa y con una sonrisa cómplice agregó:
- Entonces Alfredo, debes saber que aunque a veces algo no salga como quieres, aunque la vida te arrugue o pisotee, SIGUES siendo tan valioso como siempre lo hayas sido... lo que debes preguntarte es CUANTO VALES en realidad y no lo golpeado que puedas estar en un momento determinado.
- Mira Marisa, sigo sin entender que pretendes, pero ese es un billete de 50 dólares y mientras no lo rompas conserva su valor...