- Se muere un donostiarra y se acerca un
amigo al hijo.
- Lo siento.
- No, déjalo acostado, tal como está.
- Comienza la
música y un donostiarra que estaba un poco bebido ve una señora elegantemente vestida de negro. Tambaleante, se acerca a ella y le dice:
- Madame, ¿Me concede el placer de este
baile?
- No
- ¿Y por qué no?
- Pues por cuatro motivos:
Primero, porque usted está borracho.
... (ver texto completo)