Después de una respuesta formal de parte de Scioli, la representante de la corona holandesa insistió curiosa: " ¿Y están contentos con este sistema?" Como respuesta obtuvo sonrisas nerviosas de parte de los argentinos.
Los comentarios más incisivos, para sorpresa de muchos, partieron de la propia reina Beatriz, quien después anunciar que haría "una pregunta tonta" expresó: " ¿Por qué acá tienen elecciones cada dos años? No les dan descanso...".
Scioli aprovechó ese tema para un comentario deportivo irónico, al señalar que la relación argentino-holandesa "sufrirá dos horas de tensión" cuando los seleccionados de fútbol de ambos países se enfrenten en el próximo campeonato mundial
El vicepresidente elogió la tarea que, en el marco de la ONU, desarrolla la princesa en materia de promoción de microcréditos, así como la labor del príncipe Guillermo como miembro del Comité Olímpico Internacional.
La reunión -que fue calificada como "privada" a pesar de contar con la presencia de las cámaras de televisión- tuvo como marco un remozado Salón Azul y el acompañamiento al inicio y al final de una orquesta de cuerdas.
Detrás de ellos, pero alejados de la mesa de diálogo, estuvieron diputados y senadores de las distintas bancadas, entre los que se encontraban los ex presidentes Carlos Menem y Adolfo Rodríguez Saá.
En una larga mesa se sentaron, de un lado, los representantes de la realeza holandesa, que concurrieron acompañados por funcionarios y empresarios de ese país. Del otro estuvieron el vicepresidente Daniel Scioli, el titular de la Cámara de Diputados, Alberto Balestrini; el presidente provisional del Senado, José Pampuro, las demás autoridades el Congreso y jefes de bloque.
El encuentro, que se extendió durante media hora, tuvo un carácter fundamentalmente protocolar pero también sirvió para que la reina expresara con ironía algunas inquietudes sobre el sistema político argentino.
En su primer día en el país, la reina visitó el Congreso Nacional, en un encuentro público durante el cual intercambió preguntas con los legisladores, que giraron en torno de la situación interna en la Argentina y en los Países Bajos.
Sonrisas nerviosas
A Máxima le obsequiaron una obra tallada en rodocrosita y ónix. Por su parte, la reina regaló al matrimonio presidencial dos cuadros antiguos de América del Sur.
Kirchner y la primera dama le regalaron a la reina Beatriz un tulipán tallado en oro y plata y al príncipe Guillermo un mate con bombilla de plata, ambos realizados por el orfebre Juan Carlos Pallarols.
La reina -quien estaba en el país desde el viernes en visita privada- lucía un conjunto de pollera marrón con estampado rosado, con un particular sombrero del mismo color. Las otras mujeres de la delegación también cumplieron estrictamente con el protocolo de la realeza holandesa de usar sombrero. El príncipe, en tanto, llevaba un elegante traje oscuro con una corbata celeste pastel.
De cualquier forma, no faltaron sonrisas para distender lo ceremonioso del momento por parte de la princesa Máxima, que lucía un elegante vestido rosa Dior con un gran sombrero al tono.