Historias trágicas en torno a los Oscar
Dicen que Isabel Preysler es tan supersticiosa cuando viaja en avión que incluso tiene su propio ritual. Antes de despegar, siempre da siete vueltas a su anillo mientras reza una oración.
Isabel Preysler
A Aretha Franklin le encanta actuar en directo, pero tiene tanto miedo a los aviones que en su vida se ha subido a uno. Como consecuencia, muchas veces tiene que cancelar sus conciertos fuera de Estados Unidos.
Aretha Franklin
Cuando la actriz Faye Dunaway viaja en avión sólo come un helado dietético de una marca poco conocida. Como no pueden proporcionárselo en el avión, exige subir con el helado y lo trae dentro de su propia nevera.
Faye Dunaway
Siempre que el cantante Chayanne se sube a un avión exige que tengan a bordo una extensa lista de frutas y zumos tropicales. Y nunca viaja sin su intérprete, tiene varios para controlar el idioma allí donde va.
Chayanne
Robert Smith, el cantante de The Cure, tiene pánico a los aviones. Es tal su aversión que, cuando su grupo se va de gira y viaja en avión, él sale varios días antes de Inglaterra y toma barcos y trenes para llegar a tiempo a los conciertos
Robert Smith
Cuando Andy García alquila un avión privado, éste debe incluir todo un equipo de trabajo. Además de todo el currículum de personal de seguridad que trabaja en la empresa a la que alquila el avión privado, Andy necesita seis guardaespaldas y dos coches blindados esperando en el aeropuerto de destino
Andy García
La cantante Madonna tiene tanto miedo a las tormentas eléctricas que, siempre que viaja en avión, exige que consulten con varios meteorólogos especializados para analizar la previsión del tiempo. Si hay riesgo de tormenta en su trayectoria, prefiere no volar aunque tenga que cancelar un concierto.
La cantante Paulina Rubio prefiere viajar en su jet privado y no le gustan los aviones. Sobre todo porque no puede llevar a sus mascotas, varios perros, y además porque sólo en su propio avión puede disponer también de un catering canino.