A pesar de su escaso presupuesto, en 1993 este filme se llevó el Premio del Público en el festival de Sundance.
El Mariachi, 1992. 7.000 dólares
Después de vender su colección de cómics, pedir dinero a su familia y amigos y agotar la tarjeta de crédito, Kevin Smith filmó una película que triunfó en Cannes, Deauville y Sundance, y que se alzó como paradigma de la nueva comedia indie
Clerks, 1994. 27.000 dólares
Casi 11.000 dólares recaudados por cada uno invertido dieron a esta película el récord de beneficios económicos de la historia del cine.
Este homenaje a Porky? s y Clerks se rodó en tres semanas en un piso alquilado. El montaje y la posproducción se hicieron en casa de los directores, con un equipo informático limitado. Los actores no cobraron y los travellings se lograron nada más y nada menos que con la cámara sobre una silla de ruedas.
La fiesta, 2003. 6.000 euros
El protagonista, Jon Heder, cobró 1.000 dólares por esta película, mientras que el filme se montó con un programa informático casero. Lo que se recaudó multiplicó por más de 100 el presupuesto.
Napoleon Dynamite, 2004. 316.000 euros
Una propuesta barata que consiguió llevarse un Oscar y en la que se optó por cámara al hombro y, en algunas escenas, oculta.
Once, 2006. 130.000 euros
Se trata de la película más barata de la Historia. El presupuesto se destinó a comprar café, té y palancas (claves en la trama). Se rodó con dos cámaras domésticas y fue montada en la oficina del director, usando programas de edición básicos. En cuanto a los actores, tiraron de amigos, amigos de amigos y gente que se unió por Facebook y MySpace.
Colin, 2008. 50 dólares
Consiste en que el usuario, en la web, puede solicitar la proyección de la película en su ciudad o pueblo. EStrenada finalmente en casi 2.000 salas, llegó a superar los 60 millones de dólares.
El tráiler de la película incluía imágenes de los espectadores en un preestreno... ¡y muertos de miedo! Está filmada con dos actores, una cámara y apenas una localización (la propia casa del director). Su estreno fue limitado: 12 copias y proyecciones en pases nocturnos de fin de semana. Después probaron con un nuevo concepto: el platform on demand.