Yo conozco un caso parecido en
Armallones. La diferencia estriba en que el bicho que picó fué una abeja. La persona en cuestion hacía de vientre en mitad del
campo, entre las jaras. Aparte del dolor y la incomodidad al andar con "Todo aquello" totalmente inflamado por el venedo, el desdichado al que esto le pasó tuvo que pasar por el trámite de visitar al
médico, que para colmo era "doctora".
Sgun cuenta este buen hombre, siempre verificado por su esposa que presencio la escena insitu, la galena
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