Por eso, debían agudizar su ingenio y acudir a picardías propias de la edad para poder llevarse algo al estómago. Uno de los recursos era meterse "de colado" en las fiestas de bautismos, cumpleaños o casamientos importantes, repartiendo reverencias y ceremoniosos gorrazos (saludos hechos con la gorra) y permaneciendo mudos y aislados durante la celebración para no ser detectados por los anfitriones, pero dando cuenta de los apetitosos manjares que se servían en la ocasión.
Sumado a esto, como muchos de ellos provenían de lugares distantes de las grandes ciudades a las que acudían en busca de la excelencia educativa, no tenían dónde recurrir cuando sus hambrunas eran insostenibles.
Este dicho nos remonta a la época en que los estudiantes vestían de capa y gorra.

Y sucedía que, como buenos estudiantes, eran dueños de un apetito voraz a causa del tremendo desgaste que significaba responder a las exigencias de las universidades de entonces.
COMER DE GORRA

(To sponge a meal)
Posteriormente, en el siglo XVIII, el gran poeta francés André de Chenier puso de moda la expresión brillar por su ausencia que todo el mundo usa hoy, a veces con mala intención, para resaltar la falta de algo o alguien en determinada circunstancia.
Entre los romanos, existía la costumbre de exhibir en los actos fúnebres los retratos de todos los antepasados y deudos del difunto.
BRILLAR POR SU AUSENCIA

(To be conspicous by his absence)
Buenos dias Albares, hoy acaba la marcha minera, espero con exito, y creo que es SAn MIGUEL felicito a todos
un abrazo
Hola argentina, hoy parece que también vamos a tener un día soleado.
Estamos ya en otoño, se va notando que los días se acortan y la vendimia ya está terminada. A punto de acabar el mes de septiembre, en los últimos días de este mes aparece "El veranillo de San Miguel", también llamado en otras zonas "El veranillo de los arcángeles".
Buenos dias Albares, hoy acaba la marcha minera, espero con exito, y creo que es SAn MIGUEL felicito a todos
un abrazo
Esta fruta se daba prácticamente en todas las huertas chiclaneras, cuando está madura es muy aromática y olorosa, se usaban en las casas para introducirlas entre la ropa guardada en los roperos para darla buen olor y quitar el exceso de humedad. Durante los años cincuenta la "carne de membrillo", que así llamábamos al dulce, era la merienda y postre mas utilizado, se compraba por trozos en las tiendas de ultramarinos.
Popularmente, también se le llama "Veranillo del Membrillo ", pues ese calorcillo que le acompaña, ayuda al membrillo a madurar, cogiendo mayor tamaño y color en el árbol, su recolección comienza por estas fechas.
Existen muchos refranes alusivos a este acontecimiento de bonanza, casi todos hacen coincidir estas fechas con las cosechas de fruta: "Septiembre es frutero, alegre y festero...", "Por el veranillo de San Miguel están los frutos como la miel"...
Estadísticamente se puede demostrar la no coincidencia de esta bonanza con esas fechas. Hay mucha gente que se aferra a la cultura popular y a la sabiduría de nuestros antepasados y esperan con alegría esas calimas veraniegas.
La existencia real y las opiniones sobre su explicación científica han sido a lo largo del tiempo muy controvertidas, a veces hasta encontradas. Hay quien piensa que el otoño se caracteriza por ser una estación muy cambiante, lo mismo sucede con la primavera que, tan pronto hace calor como frío, o lo mismo llueve que está despejado.
Es un periodo corto y fugaz, el sol que reluce en esos escasos días, parece generar una luz y un calor misteriosos que retrocede con prontitud ante el avance del otoño, con sus tonos grises, sus tormentas y sus lluvias.