No es real, no. El pueblo que se ve, por la posición debería ser Albendiego pero no parece que sea.
Pero bueno la imagen es evocadora.
Mucha llama y poca leña "gorda"
Y el 19, víspera de S. Sebastian la misma actividad.
Estupenda vista, destaca el verdor de los enebros en un entorno otoñal donde los árboles han perdido las hojas.
El esfuerzo para subir hasta la chimenea ha merecido la pena.
El agua es capaz de esculpir figuras curiosas: parecen pinguinos?
¡Que fuerza tiene el agua al caer en los días de gran temporal tormentoso! Deja la marca en sus oscuras chorreras.
Rocas y más rocas. Como no se aprovecharan económicamente, pueden mostrarse altivas y orgullosas.