Es lícito pensar que el
pueblo de uno es el mejor, eso es de tener buen corazón, pero no quiere decir que tenemos buena
información. Si bien en el caso de
vindel es diferente. Yo no soy de vindel ni conozco a nadie de ese pueblo, pero si me toca algún día la lotería me voy a ir a vivir ahí, y si muero quiero que tiren mis cenizas a un contenedor de basuras de Villarobledo, en
Albacete. Soy así de raro.