Dormir en
verano y ver las estrellas es un espectaculo unico. Pero hay un espectaculo aun mayor si cabe: Escuchar los sonidos de la
naturaleza. El rumor del
rio que por la
noche se puede percibir perfectamente, salpicado por el canto del Cárabo, el Cuclillo, el Buho. Y que decir de los
amaneceres. Refrescarse la cara en la
Fuente loca, y sentarse en el porche a presenciar la salida del sol, mientras multitud de avecillas nos alegran con sus trinos. Percibir el aroma de tomillos, romeros, ajedreas,
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