¿Quién no ha mantenido alguna vez relaciones sexuales en un coche? El vehículo ha sido siempre un buen sustituto cuando no se tiene un lugar donde dar rienda suelta a la pasión. Aunque normalmente se asocia con la gente joven, ya que son aquellos que tienen menos recursos, no son pocos los adultos que aprovechan su coche para algún que otro escarceo amoroso. ¿Quieres conocer cuál es la historia de esta práctica tan extendida?
A lo largo de la historia el automóvil ha solucionado los problemas amorosos de los jóvenes (y no tan jóvenes)
Hacer el amor en el coche
El filme recaudó más de 600 millones de dólares y convirtió el amateurismo X en industria multimillonaria.
Garganta Profunda, 1972. 25.000 dólares
Una ayuda del American Film Institute, donde cursaba sus estudios un joven David Lynch, fue la clave para el primer largometraje del director estadounidense, que tardó seis años en filmarse.
Cabeza Borradora, 1977. 20.000 dólares
A pesar de su escaso presupuesto, en 1993 este filme se llevó el Premio del Público en el festival de Sundance.
El Mariachi, 1992. 7.000 dólares
Después de vender su colección de cómics, pedir dinero a su familia y amigos y agotar la tarjeta de crédito, Kevin Smith filmó una película que triunfó en Cannes, Deauville y Sundance, y que se alzó como paradigma de la nueva comedia indie
Clerks, 1994. 27.000 dólares
Casi 11.000 dólares recaudados por cada uno invertido dieron a esta película el récord de beneficios económicos de la historia del cine.
Este homenaje a Porky? s y Clerks se rodó en tres semanas en un piso alquilado. El montaje y la posproducción se hicieron en casa de los directores, con un equipo informático limitado. Los actores no cobraron y los travellings se lograron nada más y nada menos que con la cámara sobre una silla de ruedas.
La fiesta, 2003. 6.000 euros
El protagonista, Jon Heder, cobró 1.000 dólares por esta película, mientras que el filme se montó con un programa informático casero. Lo que se recaudó multiplicó por más de 100 el presupuesto.