A finales de ese año, pidieron de nuevo los papeles de separación después de que salieran en la prensa los escarceos extramatrimoniales de Sean. En 2009, tras otra darse otra oportunidad, finiquitaron su relación. Alegaron "diferencias irreconciliables".
Los dos actores presentaron su primera demanda de divorcio en diciembre de 2007, tras once años de unión. Sin embargo, decidieron darse una tregua y en la primavera de 2008 congelaron los trámites.