Una parte del camino, el que subía, estaba alfombrado de toda clase de piedras. Cualquiera diría que estas piedras tenían vida propia, porque si uno afinaba muy bien el oído hasta podía oírlas hablar:
Al subir por la montaña se encontraba dos caminos que se dividían en una extraña forma de i griega, el camino de la derecha era una subida bastante fuerte y la vegetación era mucho más densa, el de la izquierda dominaba un valle de cerezos en flor.
Había una preciosa montaña, toda vestida de bosques, donde convivían las ardillas, pájaros carpinteros, ruiseñores, jabalíes, entre otros muchos animales.
Cuando el bosque habla
Cuentos mágicos.
Ahora vuelvo.
Buenos días Ana y RG.
Buenos dáis mmj.
Ya me podías haber llamado por teléfono.
Buenos días Ana y RG.
RG cuando vea que hemos estado hablando se va a tirar de los pelos.
Ya me podías haber llamado por teléfono.
Buenos dias Albares, un sabado superior para toda la gente guapa.
besitos