El primer ministro polaco, Donald Tusk, ha convocado en sesión de urgencia a su gobierno, tras la tragedia
El presidente ruso, Dmitri Medvédev, ha enviado a Smolensk al ministro de Situaciones de Emergencia, Serguei Soigu, mientras el jefe del Gobierno, Vladimir Putin, encabezará la comisión de
Rusia ha anunciado que creará una comisión de investigación para averiguar todos los pormenores del accidente.
"El avión se ha enganchado a los árboles, se ha estrellado y ha prendido fuego", ha declarado el portavoz del Ministerio polaco de Asuntos Exteriores, Piotr Paszkowski.
El piloto del Túpolev-154 previsiblemente descendió demasiado y la nave se enganchó con los árboles, según relató un representante de la Fiscalía rusa a la televisión.
El avión anterior al Tupolev TU-154 se desvió y evitó aterrizar en Smolensk.
Sin embargo, a pesar de transmitir esa información, los pilotos polacos decidieron proseguir el vuelo hacia el aeropuerto militar ruso.
"Antes de la salida de la avión de la zona de responsabilidad bielorrusa, los colegas rusos nos pidieron que transmitiésemos a bordo datos sobre las malas condiciones metereológicas para el aterrizaje en Smolensk", según indicó un responsable de las autoridades aéreas bielorrusas.
De hecho, la aeronave se estrelló después del cuarto intento de aterrizaje.
El comandante del avión rechazó la sugerencia de las autoridades rusas de que aterrizase en Moscú o Minsk, la capital de Bielorrusia. "Al piloto se le recomendó aterrizar en Minsk, pero decidió aterrizar en Smolensk", aseguró el portavoz Andrei Yevseyenkov a la televisión polaca Polsat.
Un error del piloto del avión podría estar en el origen de la tragedia, según una fuente de las Fuerzas de Seguridad rusas.
El vuelo iba repleto de personalidades y de familiares de oficiales polacos fusilados que acudían a Smolensk para celebrar el 70 aniversario de la masacre del bosque de Katyn en la que la Unión Soviética ejecutó en masa a ciudadanos polacos, (muchos de ellos oficiales del Ejército, hechos prisioneros de guerra) durante la Segunda Guerra Mundial.
Las dos cajas negras del avión han sido recuperadas en el lugar de la catástrofe.
Las primeras investigaciones apuntan a un aterrizaje fallido a causa del mal tiempo, por la intensa niebla que rodeaba al aeropuerto.
El avión, un Tupolev TU-154 que salió desde Varsovia, se estrelló a unos 400 metros de la pista de aterrizaje del aeropuerto militar.