A los actores españoles el color amarillo les da “mal rollo”. La razón que aducen viene de 1673, la representación de la obra de Molière, "El enfermo imaginario". El autor se reservó el papel principal, pese a que él sí estaba enfermo de tuberculosis.
15. Un color que mata
El combinado galo ganó todos los encuentros, pero surgió un imprevisto: Barthez no podía participar en la final por las tarjetas acumuladas. Aun así, antes del partido bajó al césped para que su amigo le besara la reluciente testa. Y se llevaron la Copa del Mundo.
El jugador de la selección francesa Laurent Blanc creía que la calva de su portero Fabien Barthez traía suerte al equipo. Por eso, durante el mundial de 1998 celebrado en Francia, la besaban antes de cada partido.
14. Calvo con estrella
Tengo las mías propias”. ¿Y cuáles son? El británico Gerald Martin descubrió una de ellas cuando en el año 2000 se entrevistó con Gabo para escribir un libro sobre su vida. “No quiero que me hagan una biografía”, le respondió el escritor. “Creo que esa es una forma de invocar a la muerte”.
Gabriel García Márquez nunca ha dudado en declararse supersticioso. De hecho, en una ocasión explicó: “Yo crecí en un mundo en el que mi abuela hablaba con los muertos, y no me he desprendido de eso. Aunque mis supersticiones no son el miedo al número trece ni a pasar por debajo de una escalera.
13. ¿Biografía mortal?
Desde entonces, los astronautas rusos realizan minuciosamente las mismas acciones que el pionero Gagarin, como si fuera un ritual. Ven la misma película que vio él, y también orinan en las ruedas del vehículo de transporte.
El ruso Yuri Gagarin fue el primer hombre que viajó al espacio. La noche antes del vuelo se relajó viendo la película "Sol blanco del desierto", y el vehículo que le transportaba a la rampa de lanzamiento del cohete tuvo que detenerse porque le entraron ganas de orinar.
12. Rituales interestelares
El futbolista dijo que era una invención del diario, pero eso no impidió que una asociación de amigos de los animales rodease su casa con pancartas que decían: “Figo, has matado a un gato negro y ahora te repudia el mundo entero” y “Figo desafortunado, gato vengado”.
El futbolista Luis Figo ha sido otra víctima indirecta de la fobia a los gatos negros. Según publicó el diario "Líbero", durante su etapa en el Inter de Milán, el jugador atropelló a un minino en el centro de la ciudad italiana y, según supuestos testigos presenciales, dio la impresión de que el coche embistió deliberadamente al felino.
11. La venganza póstuma del gato negro
Una leyenda dice que antes de la batalla de Waterloo Napoleón le había confesado a uno de sus comandantes, Michel Ney, que estaba convencido de que iba a perder la batalla, ya que la noche anterior había soñado con un gato negro.