hola soy paco de puerto real y me gustaria saber de mi compañero de mili Pedro Plaza Razola. gracias
hasta mañana mmj, feliz noche
Hasta mañana señito, feliz noche también para ti.
De todas maneras, hasta mañana tengo que hacer unas cuantas cosas.
hasta mañana mmj, feliz noche
buenas noches ana, con retraso
De todas maneras, hasta mañana tengo que hacer unas cuantas cosas.
Hasta mañana mmj.
De todas maneras, hasta mañana tengo que hacer unas cuantas cosas.
Buenas tardes mmj.
Me pillas de milagro, iba a despedirme ya.
Buenas tardes mmj.
Durante la II Guerra Mundial el edificio fue bombardeado numerosas veces, y la mayor parte de la colección fue destruida. Casi toda, menos el Graef and Sift de los archiduques de Austria.
La historia acaba en un museo de Austria
Tiber Hirshfield, propietario de un negocio de vehículos de alquiler, adquirió la limusina y la restauró. Aunque no sirvió de nada. Este modelo de coche era perfecto para una boda, pero la primera vez que fue utilizado con este fin, sufrió un accidente matando a Hirshfield, que fue su sexto y último dueño.
El Graef and Stift sobrevive a la guerra
Cuando estaban atándolo a un carro de bueyes para transportarlo al taller, el vehículo se puso en marcha de repente, atropelló a su dueño y cayó por un barranco.
Pocos días después murió en la carretera al volante de la limusina. Una de las historias más escalofriantes es la que protagonizó un rico terrateniente residente en Sarajevo. Un día, mientras paseaba feliz con su limusina, el Graef and Stift se quedó parado sin motivo aparente.
Tras pasar por un médico que decidió venderlo (al empezar a tener problemas económicos), el Graen and Stift fue adquirido por un corredor de apuestas que quería demostrar que al coche no le ocurría nada.