Bowie actuaba en un concierto en Oslo, en 2004, bajo un auténtico aguacero. Al llevar un chubasquero, no pudo ver cómo uno de los asistentes le arrojaba una piruleta, con tan mala puntería que el palo del caramelo se encajo entre el ojo y el párpado izquierdo de David. Sorprendentemente, se lo retiraron sin que hubiese el menor rasguño.
Piruletazo" en el ojo para Bowie
1971. El legendario rockero daba un concierto en Londres cuando fue empujado desde el escenario al foso de los músicos. La caída fue tal que se lesionó la faringe, además de varias fracturas y daños en el cráneo y la columna. Tuvo que pasar meses en silla de ruedas.
Frank Zappa, casi paralítico
En 1984 Michael Jackson rodaba un spot para Pepsi. Mientras cantaba "Billie Jean", uno de los fuegos artificiales del escenario se activó por error y prendió en llamas el pelo del artista. Se rumorea que a raíz de este accidente Michael desarrolló su adición a los calmantes.
Michael Jackson se quema el pelo
El guitarrista de Oasis acabó con tres costillas rotas cuando, durante un concierto en Toronto en 2008, un chiflado subió al escenario y empujo a Noel contra los monitores. No fue ninguna chiquillada, ya que el fan agresivo tenía 48 años.
Empujón contra Noel Gallagher de Oasis
Durante su concierto de 1992 en el Estadio Olímpico de Montreal, James Hetfield, líder de Metallica, se acercó demasiado a una columna de fuego del escenario. Resultado: quemaduras de segundo y tercer grado en su mano, brazo, cejas, rostro y pelo.
Metallica en llamas
Ocurrió en la 15ª Gala de los MTV Latinos. Katy terminó su interpretación de "I kissed a girl" lanzándose sobre una tartagigante. El golpetazo fue de órdago, pero además la artista se llevó unos moratones más al resbalar una y otra vez con los restos de la tarta.
El tartazo de Katy Perry
La vida de las estrellas de la música no son sólo aplausos, premios y éxito. Las giras son bastante duras, y además pueden complicarse cuando se producen accidentes. Artistas como Katy Perry, James Hetfield o David Bowie saben bien a que nos referimos.
Los cantantes de éxito sufren situaciones de máximo riesgo sobre el escenario