La cueva, de difícil acceso, se halla cerca del refugio Giner de los Ríos, concretamente enfrente de su fachada principal y al este de la Peña Sirio. Parece ser que la hija de un rico árabe quedóse prendada de un joven cristiano. Ante esta situación fue secuestrada y retenida por sus familiares musulmanes en el interior de esta cueva. Pasaron los años y el caballero cristiano no regresó jamas, a pesar de la ansiada espera por parte de la joven, por lo cual, según las creencias de la gente, de cuando ... (ver texto completo)
Esta historia es muy parecida a nuestra Mora Encantada, que vive en la Cueva que llueve.
La cueva, de difícil acceso, se halla cerca del refugio Giner de los Ríos, concretamente enfrente de su fachada principal y al este de la Peña Sirio. Parece ser que la hija de un rico árabe quedóse prendada de un joven cristiano. Ante esta situación fue secuestrada y retenida por sus familiares musulmanes en el interior de esta cueva. Pasaron los años y el caballero cristiano no regresó jamas, a pesar de la ansiada espera por parte de la joven, por lo cual, según las creencias de la gente, de cuando ... (ver texto completo)
La Cueva de la Mora en la Pedriza, Manzanares el Real, (Madrid), recuerda a historias que se repiten a lo largo de la geografía española debido quizás a la larga ocupación musulmana. Existe otra leyenda con este título, recogida por G. A. Bécquer en sus Leyendas, situado en la localidad navarra de Fitero.
Manzanares el Real. La Pedriza
En la madrugada del día de San Juan (24 de junio), solía aparecer una dama muy blanca con el pelo muy largo y rubio al pie de la cueva de la Camareta, a orillas del camino de la Junta de los Ríos, muy próximo al río Mundo, sentada en una piedra y peinándose con un peine de oro, preguntándole, si alguien pasaba por allí, sobre qué le gustaba más, si el peine o ella. Dicen que en cierta ocasión pasó un pastor y al hacerle la pregunta éste respondió que el peine, exclamando ella: ¡maldito seas, que ... (ver texto completo)
Las Camarillas (Hellín)
En la noche de San Juan una princesa mora vestida de blanco y con largo cabello sale de la cueva de la "Encantá" a peinárse y lavarse la cara en el manatial de la Fuente. Antaño la gente no salía a la calle esa noche por el temor a quedar encantado. La cueva se encuentra en el Cabezo de la Encantá, donde exiten restos de una antigua torre de vigiláncia de la época medieval que junto al castillo de Coy formaban parte de contrucciones defesivas de Campo Coy.
Coy
En los tiempos visigóticos, aquellas tierras de Moratalla habían tejido otra historia de amor; estando la princesa Ordelina prometida en matrimonio con el noble Sigiberto, quebrantó instantes antes de la boda su palabra, para casarse con Hiliberto, rival de aquél. Contrajeron el vínculo vísperas de San Juan, pero el matrimonio no quedó consumado porque a media noche moría repentinamente Ordelina, quedando condenada su alma a vagar en pena eternamente, a causa del perjurio, cobrando figura humana ... (ver texto completo)
Benamor (Moratalla)
En el río de Baza, a un kilómetro aproximadamente de la carretera de Murcia-Granada, hay una terrera con unas cuarenta o cincuenta cuevas con varias ventanas, llamada Terrera de los Argálvez, donde cuentan los más viejos del lugar, que todos los días de San Juan, al salir el sol se asomaba por las ventanas una mujer morena con el pelo muy largo y que año tras año aumentaba la curiosidad por verla, hasta que un día de San Juan, que nadie sabe la fecha exactamente al salir el sol se asomó por una de ... (ver texto completo)
Baza
Un pastor se acercó un día a la boca de la espantosa cueva que se abre en la parte oriental de la cresta de Aketegui. Había oído que Mari habitaba aquella oscura caverna y que sólo se dejaba ver cuando salía a la entrada a peinarse su hermosa cabellera.
Aketegui (Cegama)
En esencia, la leyenda narra la aparición de una bellísima joven peinando su larga cabellera con un peine de oro, en torno a la Noche de San Juan y en las cercanías de un castillo, cueva u otro paraje natural cargado de fuerte simbolismo. El encuentro con ella puede suscitar un encantamiento del espectador que, generalmente, suele ser un pastor o agricultor. Algunas de las distintas versiones del mito son: