En la leyenda, la diosa céltica Wicca se convierte en un gato negro para cometer el incesto con su hermano, Lucifer
Si el gato era considerado símbolo de la divinidad entre los egipcios; los celtas, por el contrario, desarrollaron un miedo particular a este mítico animal, pues creían que los gatos negros era la forma felina en que algún poder demoníaco había transformado a una persona, es decir, los gatos eran personas malditas.
gatos negros
Está más que miedo es un poco asquerosa.
Le dijo que lo sentía mucho, pero que en aquel mo-mento tenía muchísima prisa porque debía coger el tren. Que había llamado varias veces para comunicárselo, pero que, por desgracia, no consiguió hacerse oír a causa del ruido de la cena. Así pues, había dejado el gato junto al porche. ¿Lo habían encontrado ya?.
En cuanto hubo hecho la última llamada sonó el teléfono. Era su vecino, con cara de estar muy avergonzado. Le explicó que aquella noche, al salir, había tenido la desgracia de atropellar a su gato.
Aquello no les hizo la menor gracia. De hecho, algunos llegaron a tomarse francamente mal que les hubiera servido un alimento mordisqueado por un ga-to.
La joven ama de casa se devanó los sesos, tratando de averiguar lo que le habría ocurrido al pobre animal, hasta que se acordó del salmón. Imaginándose que debía de estar contaminado, cogió el teléfono y llamó a todos los invitados, incluidos los jefes de su marido, para ponerles al corriente de la situación y recomendarles que avisaran al médico enseguida.
La cena tuvo un gran éxito. Al término de la misma, entrada la noche, los invita-dos se fueron despidiendo sin dejar de felicitarla efusivamente, sobre todo por la mous-se de salmón. Cuando hubo partido el último coche y cerraron las puertas del jardín, el matrimonio reparó de pronto en que su gato estaba junto al porche, tieso y muerto.
Al volver de la despensa descubrió, horrorizada, que el gato estaba sentado en la mesa mordisqueando el pesca-do. Se apresuró a echarlo y luego se dijo: “Vaya, no creo que se den cuenta de lo que ha ocurrido”. Así pues, volvió a limpiar el pescado y siguió con los preparativos.
Una joven ama de casa iba a dar por primera vez una cena a la que estaban invitados varios directivos de la empresa de su marido. Como era una velada muy especial, llevaba idea de preparar, entre otros platos, una mousse de salmón. A tal efecto se acer-có al mercado, compró el pescado que necesitaba y, después de lavarlo, lo dejó sobre la mesa de la cocina mientras iba por los demás ingredientes.
animales resucitados
Voy hacer una tareas.
Hoy la del tiempo se retrasa
Voy a comerme las tostadas.
Que te aproveche.