MORALEJA: Cuando ames a alguien y sientas que para mantener a esa persona a tu lado tienes que sufrir, sacrificar tu esencia y hasta rogar, aunque te duela, retírate. Y no tanto porque las cosas se tornen difíciles, sino porque quien no te haga sentir valorado, quien no sea capaz de dar lo mismo que tú, quien no pueda establecer el mismo compromiso, la misma entrega... Simplemente NO TE MERECE.
Entonces entendí: una persona tan egoísta, desconsiderada y ciega, que solo piensa en si misma, no merece mi amor.
“Estuve 99 dias y 23 horas en su balcón, soportando todo tipo de calamidades y no fue capaz de liberarme de ese sacrificio. Me veía padecer y solo me alentaba a continuar, sin mostrar siquiera un poco de piedad ante mi sufrimiento. Esperé todo este tiempo un atisbo de bondad y consideración que nunca llegaron.
Y ante su asombro ella respondió:
Al llegar a su casa, su padre se había enterado ya de lo sucedido. Le

pregunto: “porque te rendiste a tan solo instantes de ser la reina?
La gente estaba conmocionada! Nadie podía entender porque aquella valiente mujer se había rendido faltando tan solo 1 hora para ver sus sueños convertirse en realidad! Había soportado tanto!
Al fin llego el día 99 y todo el pueblo empezó a reunirse en las afueras del palacio para ver el momento en que aquella mendiga se convertiría en esposa del rey. Fueron contando las horas... a las 12 de la noche de ese día tendrían reina!.. La pobre mujer estaba muy desmejorada; había enflaquecido mucho y contraído enfermedades. Entonces sucedió. A las 11:00 del día 100, la valiente mujer se rindió... Y decidió retirarse de aquel palacio. Dio una triste mirada al sorprendido rey y sin decir ni media ... (ver texto completo)
Así fue pasando el tiempo... 20 dias... 50... la gente del reino estaba feliz, pues pensaban “por fin tendremos reina!”… 90 dias... y el rey continuaba asomando su cabeza de vez en cuando para ver los progresos de la mujer. “Esta mujer es increíble” pensaba para si mismo y volvía a darle alientos con señas.
De vez en cuando el rey asomaba la cara desde la comodidad de su habitación para verla y le hacia señas de aliento con el pulgar.
tempestades... Muchas veces sentía que desfallecía del hambre y el frío, pero la alentaba imaginarse finalmente al lado de su gran amor.
Empezaron a pasar los dias y la mujer valientemente soportaba las peores
Dicho esto la mujer empezó su sacrificio.
El rey, sorprendido mas que conmovido, acepto el reto. Le dijo: “Acepto. Si una mujer puede hacer todo esto por mi, es digna de ser mi esposa.
“Pasare 100 dias en tu balcón, sin comer ni beber nada, expuesta a la lluvia, al sereno, al sol y al frío de la noche. Si puedo soportar estos 100 dias, entonces me convertirás en tu esposa”.
Esto despertó la curiosidad del rey, quien le pidió que dijera que seria eso que podía hacer.