“La TV no durará porque la gente se cansará rápido de pasar todas las noches mirando una caja de madera”, Darryl Zanuck, productor de la 20th Century Fox, en 1946.

Otro espabilado… si es que, y pensar lo que ha llegado a ser esa caja de madera, pero bueno, Internet está aquí, y aunque no creo que mate a la televisión si que la convertirá en la Televisión 2.0
“Las aspiradoras impulsadas por energía nuclear serán una realidad en 10 años”, Alex Lewyt, presidente del fabricante de aspiradoras Lewyt, en 1955.

La mia va con uranio ¿la vuestra no? Los deshechos radioactivos son expulsados en la misma bolsa que el polvo, “los picos” y demás cosas aspiradas. Si es que… ¿Alguien conoce las aspiradoras Lewyt? Ya sabemos porqué…
“No hay necesidad de tener un ordenador en cada casa”, Ken Olsen, fundador de Digital Equipment, en 1977.

Bueno, tampoco era pa matarlo, peor fué lo que dijo Thomas Watson, Presidente de IBM, en 1943, aquello de “Creo que en el mundo hay mercado para, quizá, cinco ordenadores“, eso si que fué una notable profecía.
Meteduras de pata famosas (tecnológicas)
¿Sigue sin haber nadie por ahí? Bueno pues continuaremos con las meteduras.
George W. Bush ha cometido muchas meteduras de pata gramaticales, pero uno de sus mayores errores fue cuando, creyendo que su micrófono estaba apagado, se dirigió al Vicepresidente Dick Cheney y señalando a un reportero le dijo que dicho periodista era "Un capullo de primera división ".
Bill Clinton creó un pequeño escándalo denominado "Hair Force One". El presidente recibió un corte de pelo de 200 dólares del famoso estilista Christophe en el avión Air Force One, provocando el cierre de dos pistas de aterrizaje del Aeropuerto Internacional de Los Ángeles durante una hora (lo cual supuso una pérdida de aproximadamente 76.000 dólares a las compañías aéreas)
George HW Bush declaró que a él no le gustaba nada el brócoli, obteniendo como resultado que numerosos agricultores enfurecidos le mandaran montones de esta sustancia verde. Seguramente se pondría cabezón, diciendo "Soy el presidente y no tengo que comer brócoli si no quiero."
Ronald Reagan se encontraba ante el micrófono durante lo que él pensó que eran unas pruebas de sonido antes de empezar una entrevista en una emisora de radio, cuando bromeó: "Queridos colegas americanos, me complace decirles que hoy he aprobado una legislación que desmantelará a Rusia para siempre. Comenzaremos a bombardear en cinco minutos." El problema es que no se dieron cuenta de que estaban en el aire. Es entendible que estando en plena Guerra Fría, la broma no sentara muy bien entre los oyentes.
Jimmy Carter causó un escándalo menor cuando admitió en una entrevista en la famosa revista Playboy que él "babeaba por las mujeres". La mayoría de los lectores de Playboy seguramente estarían de acuerdo con el presidente, reconociendo que ellos también.
Gerald Ford era propenso a toda clase de accidentes patosos. Desde bloquear la puerta de la Casa Blanca quedándose en la calle sin poder entrar, hasta tropezarse él mismo y caer por la escalera del Air Force One durante una visita a Austria. Su torpeza se hizo famosa por ser parodiada por el cómico Chevy Chase en el programa de la NBC, Saturday Night Live.
John F. Kennedy gana el premio a la "metedura de pata que nunca fue" con su famosa frase "Ich bin ein Berliner". Durante años, los medios de comunicación y el público en general creyeron que Kennedy se había equivocado diciendo "Yo soy una rosquilla de mermelada" (Berliner es, en efecto, un tipo de pastel relleno de mermelada) en lugar de "Yo soy un ciudadano de Berlín". (Nota del traductor: Algo que sólo podía ocurrir en EEUU, sin duda)
Dwight D. Eisenhower en una entrevista, fue preguntado por el periodista sobre las decisiones importantes que su vicepresidente, Richard Nixon, le había ayudado a tomar. A lo que él respondió, "Si me dan una semana, podría pensar en una" (Más tarde se disculpó con Nixon).
Franklin Delano Roosevelt sirvió perritos calientes al Rey y a la Reina de Inglaterra en su visita de Estado. Suponemos que ellos le sirvieron "Fish and Chips" cuando él cruzó el charco
Las meteduras de pata de los presidentes americanos