Aura recordó que su mamá siempre le decía que contara ovejas y a ello se puso:
Se abrazó a su osito.

Se cantó una nana.

… Y nada.
Se volvió a tapar.

Se cubrió los ojos con las manos.
Dio vuelta a su almohada.

Se destapó.
Se volvió boca abajo… y nada.

Se volvió boca arriba… y nada.
Se volvió a la derecha… y nada.

Se volvió a la izquierda… y nada
Aquella noche de luna llena Aura no podía dormir.
Aura no puede dormir
Cuentos cortos:
Y ahora que es demasiado tarde,
aun extrañamos su belleza.
Oh, el mundo ahora lamenta la perdida de este ser tán mágico!
Y de esta manera, despues desaparecieron todos los Unicornios.
Era así como la indefensa
y despreocupada criatura era capturada
Pues a la creatura le atraía su pureza,
se acercaba confiado y descansaba su cabeza en las piernas de la joven.
Pero lo que aseguraba la captura segura del Unicornio,
era la ayuda de una joven e inocente moza.