Todos sabían que a Churchill no le gustaba que interrumpiesen sus discursos. Pero la palabra le fue dada a la diputada y ella dijo en tono alto y claro:
Sucedió en el Parlamento inglés. Fue durante uno de los discursos de Churchill en el que una diputada de la
oposición, pidió la palabra.
Respuesta: “Agradezco al ilustre escritor la honrosa invitación. Infelizmente no podré concurrir a la primera presentación. Iré a la segunda… si la hay”.
Firmado Winston Churchill.
Shaw: “Estimado Winston Churchil y muy digno primer ministro: Tengo el honor de invitarlo al estreno de mi obra Pigmalión. Venga y traiga un amigo… si lo tiene”.
Firmado Bernard Shaw.
“Tras un recuento electoral, sólo importa quién es el ganador. Todos los demás son perdedores”.
“Personalmente siempre estoy dispuesto a aprender, aunque no siempre me gusta que me den lecciones”.
“El éxito es aprender a ir de fracaso en fracaso
sin desesperarse”.
“Nunca en el campo de los conflictos humanos, tantos le debieron tanto, a tan pocos”.
“Pasé más de la mitad de mi vida preocupándome
por cosas que jamás iban a ocurrir”.
“El diplomático es una persona que primero piensa dos veces y
finalmente no dice nada”.
“Una buena conversación debe agotar el tema, no a los interlocutores”.