Ese año, la Navidad se vivió con mucha más intensidad en el bosque, al fin y al cabo estuvieron a punto de perderla para siempre. Pero habían aprendido la lección y ahora sabían que la envidia cegaba y tenía unos efectos muy negativos que no se podían controlar.
Jennifer Lopez y Marc Anthony
Sus caprichos son manías, a veces, difíciles de satisfacer. En los hoteles, Jennifer López lleva sus propias sábanas y pide que las habitaciones sean decoradas con telas y ropa blanca. Además, quiere máquinas de deporte para mantenerse en forma. En el minibar nada de bollería ni alcohol y sí litro y litros de agua mineral. Como el matrimonio viaja con los gemelos, el hotel debe habilitar una habitación llena de juguetes para ellos. JLo no escatima en gastos y frota ... (ver texto completo)
No es la única que tiene que llevar las sabanas a los hoteles.
Miguel Bosé
Aunque querido, a Miguel Bosé también le han tachado de rarito, en la gira de su último álbum “Papito”. Cuando recaló en Lima, pidió lo siguiente para su suite: suelo enmoquetado, un gran espejo de cuerpo entero y una mesa de planchar. Mucha agua mineral, coca cola regular y dietética, hielo, una botella de whisky etiqueta negra, quesos variados, carnes frías, fruta de temporada, y toallas negras.
La mesa de planchar? seguro que no se puso a planchar.
Paulina Rubio
Cuando está de gira para ella quiere poco. Tan sólo un camerino que tenga 40 metros cuadrados, agua mineral a tres temperaturas distintas, sushi del mejor, vitaminas azucaras, toallas blancas perfumadas. En fin, lo normal. El problema surge cuando pide para sus perros, con los que viaja por todo el mundo en jet privado. Y es que para ellos, lo mejor. Entre los caprichos, una bandeja de queso francés para la perrita Miranda, renombrada gourmet y recientemente fallecida.
Que descanse en paz, Miranda.
Los Beckham
Nadan en la abundancia también de las excentricidades. Son capaces de gastarse tranquilamente los 1.800 euros que les pidió un empleado para que les abriera los regalos de Navidad, ó 800.000 euros en un año, sólo en maquillaje.
mmj, otra vez dándonos envidia, estas cosas no nos atrevemos ni a soñarlas.
Los Beckham
Nadan en la abundancia también de las excentricidades. Son capaces de gastarse tranquilamente los 1.800 euros que les pidió un empleado para que les abriera los regalos de Navidad, ó 800.000 euros en un año, sólo en maquillaje.
Que me llamen a mi y se los abró, y si no les gusta algo me lo quedo.
Irene de Holanda y Carlos Hugo de Borbón Parma
Siguiendo los pasos de Cristina, la Princesa Irene se separó poco después que su hermana.
Cristina de Holanda y José Guillermo
Antes las continuas infidelidades de su pareja, Cristina de Holanda, la cuarta hija de la Reina, se divorció en 1994.
Joaquín de Dinamarca y la princesa Alexandra
La que parecía una pareja perfecta se separaba en 2005 tras nueve años de discreto matrimonio.
Andrés de Inglaterra y Sarah Ferguson
'Fergie' había aireado todas sus intimidades en los tabloides, y fue la tercera en discordia al divorciarse en 1992.
Ana de Inglaterra y Mark Philips
Siempre discreta y formal, la princesa comenzó la tradición de divorcios entre los Windsor al separarse de Mark Philips en 1989.
Lady Di y el Príncipe Carlos
La malograda Princesa Diana rompió una relación tormentosa con el Príncipe Carlos de Inglaterra en 1992