Keira Knightley
Lo de esta mujer es de juzgado de guardia. Vale que sueñe con poseer el tipazo de una barbi, pero la manipulación de la portada de su disco ’ The Emancipation of Mimi’ es delirante. Más que una instantánea, parece el fotograma de una película de Pixar. Con los jamones y las lorzas que tiene, ¿no le dará vergüenza permitir tanto retoque en sus imagénes?
Mariah Carey
En muchos casos, el retoque es tan desmesurado que el resultado final roza lo sintético. Para muestra un botón: el de Kate Moss en las imágenes promocionales de su fragancia. ¿Quién se cree que la modelo británica luzca ese rictus con todo lo que se ha metido en el cuerpo?
Kate Moss
Otro anuncio que levantó ampollas fue éste de Beyoncé para L? Oréal. Los publicistas bajaron tonos al color y la cantante quedó más blanca que la leche. La comunidad afroamericana puso el grito en el cielo y sospechó que aquel arreglito podría esconder un gesto racista.
Beyoncé
Hace unas semanas la Esteban pasó por quirófano para reconstruirse el tabique nasal. El cambio se mostró por primera vez en la revista ’ Lecturas’ y todo el mundo quedó defraudado por la intervención quirúrgica. ¡Si hasta llegaron a afirmar que también se puso más labios y la cara de Rociíto! Afortunadamente, la operación no fue tan radical y Belén luce un aspecto más natural.
Belén Esteban
La diva del pop también ha sufrido en primera persona los abusos digitales. Fue durante la campaña de publicidad para el diseñador de joyas Stephen Webster. Cuesta reconocer a Christina porque, dejando a un lado la ausencia de expresión en su rostro, aparece con una nariz totalmente distinta.
Christina Aguilera
El Photoshop no siempre mejora la imagen. A menudo, los profesionales sobrepasan los límites de lo natural. No hay más que echar un vistazo al anuncio del perfume de la Princesa del Pop para percatarse.
Es la modelo más irresistible del planeta, pero también ha reclamado los efectos milagrosos del ordenador. Giselle posó embarazada para una sesión fotográfica. No hubo contratiempos ya que los diseñadores gráficos le remodelaron la barriga y, de paso, le tocaron el escote.
Giselle Bündchen
Claro que en cuestiones de rejuvenecimiento digital, nadie gana a la Preysler. Y el asunto clama al cielo cuando la reina del papel couché es inmortalizada al lado de sus hijas. Mirando la portada de la revista Hola, ¿cuál de todas dirías que es la madre? Pues alucina, porque Isabel va a cumplir 59 años. Pasando por el ordenador, cualquiera puede estar así de radiante.