El fundador de la famosa agencia norteamericana de detectives Pinkerton, Allan Pinkerton (1819-1884) murió tras morderse la lengua en un traspiés y contraer gangrena.
Es extraño que su cocinero no supiera distinguir entre una seta comestible de una extremadamente venenosa. Y es que la política y la religión, en aquellos tiempos estaba estrechamente ligada.
El 25 de septiembre de 1534 el Papa Clemente VII (1478-1534) y de nombre secular Giulio de Medicis murió tras ingerir una seta Amanita Faloide.
TE dejo con tus muertes insólitas.
Clemente VII, Pinkerton, Felipe El Hermoso, Murillo y Benedicto I
El rey inglés, Juan Sin Tierra (1167-1216), murió de una indigestión tras ingerir un número excesivo de lampreas.

Otras fuentes indican que su muerte le sobrevino también por una gran ingestión, pero esta vez de frutas y sidra.

En cualquiera de los dos casos, parece ser que el rey inglés no tenía medida en lo que a comida se refería.
Juan Sin Tierra
El 16 de noviembre de 1796, la zarina Catalina II La Grande (1729-1726) murió en San Petersburgo como consecuencia de un cólico que la sorprendió sentada en su retrete.
El Papa Alejandro I (¿?-115) murió decapitado tras salir ileso después de haber sido arrojado a un horno. Por ello, se le considera mártir de la Iglesia Católica
Alejandro I
El pretor romano Fabio murió al atragantarse con un pelo de cabra que estaba flotando en la leche que acaba de ingerir.
Fabio
El rey Alejandro I de Grecia (1893-1920) murió de rabia, contagiada a consecuencia de la mordedura de su mono amaestrado.
, Alejandro I de Grecia,
Sherwood Anderson (1876-1941), novelista estadounidense, falleció de peritonitis ocasionada por un palillo que había tragado en el transcurso de una fiesta en la ciudad panameña de Colón.