En el calendario ateniense, el periodo comprendido entre mediados de enero y mediados de febrero, era el mes dedicado al sagrado matrimonio entre el dios Zeus y la diosa Hera.
En la antigua Grecia
En los países nórdicos, sobre mitad de febrero, las aves se emparejan y se aparean, de ahí que esta fecha, se vea como un símbolo de amor y creación. En la antigua Roma se realizaba la adoración al dios del amor, Cupido, y ese día se le pedía favores a través de regalos y ofrendas para conseguir encontrar al enamorado ideal
Fiesta pagana
San Valentín fue un mártir que simbolizó el amor prohibido entre hombre y mujer, en una época convulsa en la que estaba mal visto casarse. Además, ya preso y a punto de ser ejecutado, se enamoró de una muchacha a la que escribió una carta de despedida.
No fueron los grandes centros comerciales los que convirtieron el 14 de febrero en el día de los enamorados. De hecho, los antiguos romanos ya lo festejaban y también los primeros cristianos.
Historia de San Valentín
Gracias a todas por haberme acompañado alguna vez al baño y servirme de perchero o tenedora de puerta!..... diselo a los hombres que siempre preguntan ¿Por qué tardaste tanto en el baño o por qué siempre las mujeres van acompañadas al baño...? Para que lo entiendan de una vez por todas…
ya que uno sólo tiene que concentrarse en mantener 'la posición' y la dignidad.

¡
Y esta es la razón por la que las mujeres vamos en grupo al baño, por solidaridad, ya que una te aguanta el bolso y el abrigo, la otra te sujeta la puerta, otra te pasa el kleenex por debajo de la puerta y así es mucho más sencillo y rápido.
' ¿Por qué tardaste tanto?'' te pregunta él ya aburrido.
'Había mucha cola' te limitas a decir.
En este momento ves a tu chico que entró y salió del baño de hombres
y encima le quedó tiempo de sobra para leer un libro de Borges mientras te esperaba.
El secador ni lo usas, es un trasto inútil así que terminas secándote las manos
en tus pantalones, porque no piensas gastar tu kleenex para eso y sales...
Todo esta lleno de agua así que no puedes soltar el bolso ni un segundo,
te lo cuelgas al hombro, no sabes cómo funciona el grifo con los sensores automáticos, así que tocas hasta que sale un chorrito de agua fresca,
y consigues jabón (si es que lo hay), te lavas en una posición de jorobado de Notredame para que no se resbale el bolso y quede debajo del chorro...
estás exhausta, cuando te paras ya no sientes las piernas, te acomodas la ropa rapidísimo y tiras la cadena tratando de tocarla lo menos posible, por si las enfermedades...
Entonces vas al lavabo.