'Gordos' se conforma con el premio a Raúl Arévalo como mejor actor de reparto y 'Yo, también' ha visto cómo Lola Dueñas subía a recoger el Goya a mejor actriz, aunque se le ha escapado el de mejor actor revelación para Pablo Pineda
Y hablando de los premios de Hollywood, ojo que puede haber doblete con el mejor corto de animación: 'La dama y la muerte', de Javier Recio, ha vencido esta noche y también estará en el Kodak el próximo 7 de marzo.
Algo muy diferente de lo que ha ocurrido con 'El baile de la Victoria'. La cinta de Fernando Trueba, que fue la aspirante española para los Oscar, se ha ido de vacío.
'Ágora' tampoco se ha ido de vacío: siete premios, la mayoría técnicos, y la sensación de que la película más taquillera ha estado a la altura de la ganadora.
Anécdotas aparte, el equipo de 'Celda 211' ha sido el gran triunfador. Tosar lo ha dicho en nuestro envivo: "Malamadre no era tan malo como pensábamos, me está dando muchas alegrías". Mucho más tierno que su personaje ha sido él durante los agradecimientos por su premio: "Yo la gran alegría de la noche ya me la había llevado", en referencia al galardón de su pareja, Marta Etura. Ella, minutos antes, se lo dedicaba a su "amor", "por quererme tan bien".
Ni siquiera él le entregó a ella el Oscar a la mejor actriz de reparto como correspondía.
Se ha sentado, en primera fila, junto a su novio, Javier Bardem. Algo que, aunque parezca lo más normal del mundo, habían evitado desde que comenzó su relación.
La musa del manchego tampoco ha fallado este año
Pareja de la noche, con permiso de Tosar y Etura
Tenéis un presidente muy pesado", ha dicho Almodóvar sobre Álex de la Iglesia. "Estoy aquí porque ha insistido hasta la saciedad hasta hace dos días". ¿La clave para convencerle? Si va a los Oscar, donde entregará el premio a la mejor película de habla no inglesa, cómo iba a faltar a los Goya. Y así, de una forma tan aparentemente sencilla, se ha dado por zanjada una polémica de años.
Tras años de desencuentros (llegó a borrarse de la Academia), nadie esperaba su regreso. Hasta a la ministra de Cultura, Ángeles González-Sinde, se le ha escapado un " ¡Madre mía!".
En el último premio, el de mejor película, han asomado sus canas y el público se ha levantado.
El director de 'Los abrazos rotos' se ha ido prácticamente de vacío en lo que a premios se refiere, pero se ha llevado la ovación de la noche.
O lo que es equivalente, con Almodóvar, el hijo pródigo, escondido en el maletero.
De la Iglesia ya había advertido que era un punto de transición hacia un futuro mejor y, aunque en ese momento no lo sabíamos, llegaba al Palacio de Congresos con los deberes bien hechos.