Una de las mayores "disputas" a la hora de sentar a los niños a la mesa es la postura. Les suele gustar moverse, sentarse de lado, inclinar la silla, etc. Se deben sentar con la silla pegada a la mesa, rectos con la espalda pegada al respaldo de la silla (si la silla es de su tamaño, claro), y deben saber que no deben jugar con la silla, balanceándose, por ejemplo, hasta caerse como suele ocurrir a veces. Y tampoco se levanta nadie de la mesa, antes de que todos hayan terminado de comer.

Cuando ... (ver texto completo)
Hay que enseñarle, también, a utilizar de forma correcta los cubiertos. Como se sostienen, como se corta, como se pincha, etc. No obstante, puede ser que en determinados casos tengamos que darles una pequeña "ayuda" ya que ellos solos no podrán cortar ese trozo de carne un poco dura, o no sabrán cómo empezar a comer un determinado plato.
Y hay que enseñarles que la servilleta no es una trapo para limpiar los cubiertos, la mesa, las copas, etc., sino que sirve para limpiarse los labios antes y después de beber, para limpiarse alguna pequeña mancha de la cara (de salsa, de puré, etc.).
Solamente a los niños muy pequeños, y que aún no están muy "habilidosos" con los cubiertos, se les pone la servilleta a modo de babero. Los niños ya más crecidos deben empezar a utilizar la servilleta en el regazo, como los mayores.
Que no se come con la boca abierta, que no se habla con la boca llena o que no se chilla o vocea en la mesa.
Ya en sus primeros pasos como una personita educada, debemos enseñarle que no se empieza a comer hasta que todas las personas de la mesa están servidas y no lo empieza a hacer alguno de nuestros mayores.
También que debe sentarse a la mesa, arreglado y con la ropa limpia. De igual manera, después de terminar de comer. Enseñarle a recoger la mesa, a lavarse los dientes y a cambiarse de ropa si se ha manchado.
Aparte de las "normas" de la mesa, se le puede ir enseñando también a tener las manos y las uñas limpias, y que debe lavarse siempre las manos antes de comer.
Por ningún motivo, debemos reprenderle o llamarle la atención en sus primeros pasos. Y mucho menos reirnos de él o ponerle en ridículo delante de otras personas. Hay que ser comprensivos y hacerle ver, de manera razonada, sus errores.
La mesa, es el "campo de prácticas" de nuestros hijos, por lo que debemos ser muy comprensivos con ellos, sobre todo en las primeras fases de su aprendizaje.
Enséñele a que las cosas se piden por favor, y dar las gracias por todo. Y también a tratar de Usted a todas las personas mayores.
El buen ejemplo es uno de los mejores métodos de enseñanza. De hecho, de mayores, solemos ser un fiel reflejo de las costumbres de nuestra casa.
Se debe enseñar con el ejemplo, y no debemos permitirlos actuar de forma incorrecta en la mesa.
Hay que tener en cuenta, que de nada vale "predicar" si no damos un buen ejemplo. Es decir, no podemos decirle al niño que no chupe el cuchillo, que no juegue con los cubiertos, que no haga bolitas de pan con la miga, etc. cuando nosotros estamos haciendo eso mismo.
Los modales en la mesa. Saber comportarse en la mesa. Educación a la hora de comer.