Almoguera está bloqueado por una tiranía que nadie se atreve a derrocar. Se oyen voces de... "¡El pueblo es nuestro!" y claro, todo el mundo luego tan contento por lo bien que lo hace todo el alcalde, como cargarse los pocos pinos que teníamos o hacer viviendas sin parar, que luego se entregan a forasteros por un voto y una comisión.