5 de Abril: El día lunes de Pascua, volvió a la
gruta, rodeada de una verdadera multitud de personas que oraban con ella. Bernardita arrodillada como era de
costumbre habitual, tenia en la mano izquierda la vela encendida que le acompañaba en todas las ocasiones y la apoyaba en el suelo. Absorta en la contemplación de la Reina de los
cielos, y mas sabiendo ahora con seguridad que era la
Virgen Santísima, levanto sus manos y las dejo caer un poco, sin percatarse que las tenia sobre el extremo de la
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